jueves, 11 de septiembre de 2008

HABLAR DE DEMOCRACIA vs. ACTUAR DEMOCRÁTICAMENTE

Todo el mundo habla de democracia en este país, pero la verdad no está en las palabras, sino en las acciones. Es momento de abrir los ojos; es hora de que nos demos cuenta quiénes respetan realmente la democracia y quiénes no. Un requisito fundamental y básico para ser democrático, es respetar justamente las instituciones democráticas, aunque vayan en contra de nuestro interés particular en determinado momento. (No hay mérito en respetar algo que nos favorece). El Gobierno Nacional dijo durante el conflicto agrario que acataría la decisión del Congreso en lo referente a la ley de retenciones móviles, fuera cual fuera esa decisión, y así lo hizo, a pesar de haber perdido la votación. Los dirigentes rurales, en cambio, anunciaron públicamente antes de la votación que si el Senado ratificaba la ley de retenciones móviles ya aprobada en Diputados, ellos seguirían con su protesta; no acatando la decisión del Congreso Nacional, y que irían a la Justicia. El mensaje es este: Nosotros, los empresarios del campo, respetamos la decisión de las instituciones democráticas, siempre y cuando decidan lo que nosotros queremos, si no, nos las pasamos por el culo. Esa es la democracia de esta gente que acusa al gobierno de antidemocrático.


Pero la cosa no termina ahí: Permitieron, además, que sus partidarios golpearan a los diputados que votaron a favor de la ley (Tucumán), y “apretaran” a más de un senador con violencia física (apedreando sus casas, entre otras cosas) y amenazas de más escarches para los que votaran por el sí, mientras los medios miraban para el otro lado, publicando vergonzosamente en sus titulares que el gobierno “presionaba políticamente” a los legisladores.


Cortaron rutas, un delito siempre condenado por los medios; pero los medios eligieron, esta vez, casualmente, llamar "manifestantes" a los que siempre habían llamado "piqueteros". De repente, los “piqueteros” eran los que iban a Plaza de Mayo, y los “manifestantes” eran los que cortaban las rutas… ehh… ¿No fue siempre al revés?


Desabastecieron el mercado interno, vaciando impunemente las góndolas de los supermercados, mientras seguían exportando a precios cada vez mayores, en pleno lock-out; y además sostienen en nuestra propia cara que tenemos que pagar a precios internacionales la comida que nosotros mismo producimos en el país. ¿No lo dijo acaso nuestro nuevo prócer Alfredo De Angeli? - “Los argentinos van a tener que pagar el kilo de lomo 80 pesos como los uruguayos” - Y lo que es peor, en su discurso en Palermo, el mismo señor De Angeli, ya anunció que “tenemos que cambiar el modelo de país”


¿Entienden realmente lo que eso significa?


Ya no se trata de las retenciones, como nos quisieron hacer creer en un principio, esa fue simplemente la excusa; la cosa es mucho más seria, y lo fue desde el principio, porque ACÁ SE ESTÁ HABLANDO DE CAMBIAR EL “MODELO ECONÓMICO DEL PAÍS”

Déjenme contarles un poco algunas de las cosas que se lograron gracias a este modelo económico que esos señores terratenientes pretenden cambiar:


El gobierno que instauró este modelo, más allá de las diferencias que uno pueda llegar a tener, y más allá de los errores que pueda haber cometido o no; sacó al país de la crisis de 2001; pagó la famosa Deuda Externa, liberándonos de la presión del FMI; DESENDEUDÓ AL CAMPO, que el los ’90 estaba literalmente muerto, con embargos hasta el cuello; se ocupó de los jubilados, excluidos e ignorados por gobiernos anteriores; está re-estatizando muchas de las empresas que el amigo Carlos Menem “regaló” durante los ’90; logró, contra todo pronóstico, que el país creciera en forma sostenida a un promedio récord en Latinoamérica; y reactivó la economía nacional, lo que permitió crear más de 3 millones de puestos de trabajo entre 2003 y 2007.


No parece un modelo tan malo. Después de todo, lo que más le critican es la inflación; pero recordemos que antes, en el otro modelo, el que hoy resuena en las cacerolas, y en boca de los economistas de siempre, que responden a intereses internacionales, la inflación se controlaba “ajustando” los gastos del Estado; “achicando” el Estado más y más, y frenando el crecimiento económico. Una “solución” a corto plazo, cuyas verdaderas consecuencias ya conocemos demasiado bien. Parece mentira que hoy los mismos economistas de la década de los ‘90 sigan teniendo voz en los medios, y que opinen impunemente, sin que nadie les recuerde los errores garrafales de sus predicciones en el pasado.


Por si no lo saben, EL PAÍS SALIÓ DE LA CRISIS DE 2001 HACIENDO EXACTAMENTE LO OPUESTO DE LO QUE LOS SUPUESTOS GURÚES ECONOMISTAS ACONSEJABAN. Se cansaron de criticar al Gobierno por las medidas económicas que adoptó, y, al final, hasta periódicos norteamericanos como el Washington Post, se vieron obligados a reconocer que las medidas adoptadas por Néstor Kirchner fueron acertadas.El Washington Post elogió al gobierno de Kirchner” - El diario norteamericano destacó la salida de la crisis de 2001 y la cancelación de la deuda con el FMI a comienzos de este año. Además, ponderó el crecimiento sostenido de la Argentina. Y se refirió en forma positiva al proceso de reestatización de varios servicios públicos” http://www.clarin.com/diario/2006/04/29/um/m-01186671.htm


Antes de sacar conclusiones, tenemos que ver bien quiénes son los políticos que hoy critican en lo medios y quiénes son los economistas que hablan por televisión. Hagamos un poco de memoria. Estos son personajes nefastos del pasado; gente que no tiene cara para aparecer en ningún lugar opinando sobre nada, después de las cagadas que se mandaron. Economistas que defendían las privatizaciones y el liberalismo económico, y políticos que cuando tuvieron la oportunidad de gobernar, demostraron una incapacidad que supera la imaginación. ESA ES LA GENTE QUE HOY OPINA, PARECE INREÍBLE, PERO ASÍ ES. Son buitres que aprovechan la movida para posicionarse y golpear, aunque no estén en contra de las retenciones, aunque no hayan visto una vaca ni siquuiera en fotos, pero que aprovechan la oportunidad para debilitar al oficialismo, en un intento desesperado por volver a tener un papel activo en la realidad política del país. Y nosotros los seguimos escuchando como si tuvieran la verdad absoluta.


¿Quieren un ejemplo? Lilita Carrió dijo públicamente dos años antes del conflicto con el campo, que las retenciones eran una idea excelente, y que ella las adoptaría si alguna vez llegaba a la Casa Rosada. En medio del conflicto agrario, no solo estuvo en contra de las retenciones móviles, si no que llegó a proponer la eliminación de las retenciones en su totalidad. Esa es la gente que opina en televisión. La gente que cambia de camiseta según solpa el viento. La gente que diría cualquier cosa con tal de volver a aparecer; los impresentables que apoyarían a quien sea, si eso significa una oportunidad de resurgir.


Esto sucede porque los argentinos no tenemos memoria; solamente vemos lo que nos muestra Clarín, insidiosamente; parcialmente; y no somos capaces de reconocer lo bueno de un modelo económico que por primera vez en décadas nos favorece como país, ni recordamos lo malo del modelo neoliberal que abandonamos no hace mucho y sus nefastas consecuencias; porque estamos demasiado ocupados criticando la ropa de una presidenta.


Esa es la sociedad que tenemos, la sociedad de la imagen; la sociedad estúpida de Tinelli 24hs; la de Gran Hermano full-time; la de las novelas de Cris Morena; la del “libertador” De Angeli diciendo abiertamente que nos va a romper el culo, y todos aplaudiendo como idiotas y golpeando las cacerolas porque no somos capaces de leer entre líneas; y lo que es peor, apoyando a los que nos cagaron en el pasado y hoy nos dicen en la cara y sin pudor que nos van a volver a cagar; simplemente porque la presidenta “nos cae mal”.


Cualquiera que haya leído algo de historia sabe que LOS GOLPES DE ESTADO SIEMPRE VIENEN DISFRAZADOS DE “MOVIMIENTOS LIBERADORES”. No hace falta ser militar, como muchos creen, eso ya pasó de moda; ¿Quién necesita de las balas cuando se tienen los medios de comunicación? Simplemente basta con debilitar la imagen política de cualquier gobierno democrático, para aparecer luego nosotros anunciándonos como “la tan buscada solución”, desplazando a ese gobierno “en desgracia”, siempre con el apoyo de las masas sin cerebro que no ven más allá de sus narices, como sucedió en el 76, y como está sucediendo ahora. Lo más triste es que esto ni siquiera es nuevo. Estos sectores de la burguesía rural, son los mimos que apoyaron el golpe de estado del 55 contra Perón. Estamos a punto de repetir los mismos errores del pasado, y lo que es peor, con los mismos participantes, en los mismos bandos…lo único que cambia es el escenario, trocando un escenario militar por uno mediático…


Pero bueno, dicen que cada sociedad tiene lo que se merece; y si lo que nos merecemos es un Llambías; un Miguens; un Gioino; un Buzzi, o un De Angeli, rigiendo al país detrás de un tractor, avalados y promocionados por la dictadura mediática del Grupo Clarín; buscando reinstaurar un modelo de país que nos llevó al desastre durante los ‘90 y tirando a la basura todo lo bueno que logramos en los últimos 5 años, lo digo con toda la pena del mundo, me avergüenzo de ser Argentino.



  • INFORME COMPLETO DE LA U.B.A. SOBRE EL PAPEL DE LOS MEDIOS DURANTE EL CONFLICTO AGRARIO EN ARGENTINA.